La Manga Club pone en marcha un proyecto piloto de tratamiento ecológico de los residuos

Tratamiento ecológico de los residuos orgánicos

Hasta ahora, el tratamiento de la materia orgánica pesada se hace a través de gestores especializados. Este proyecto permitiría reducir costes, no sólo en el tratamiento de estos residuos, sino en la obtención de abono para los campos.

La Manga Club, 19 de febrero de 2018 -. La Manga Club ha puesto en marcha un proyecto piloto para el tratamiento de los residuos orgánicos que se generan una vez que se clarifica el agua en la depuradora. Hasta el momento, la mayor cantidad de esta materia orgánica es recogida y tratada por gestores especializados, lo que conlleva un coste económico importante, teniendo en cuenta que en determinadas épocas como el verano se pueden generar hasta 10 metros cúbicos de residuos semanales.  Se estima que se pueden gastar entre 10 y 12.000 euros anuales sólo en gestión de residuos (sin contar la compra de abonos y otros conceptos).

Este proyecto piloto, que se puso en marcha hace unos tres años, se realiza ahora a pequeña escala, tal y como explica el responsable del mantenimiento de campos, Raúl Bragado, y es bastante sencillo: consiste en utilizar el propio proceso biológico de la lombriz roja para convertir los residuos orgánicos en abono. El proceso se llama vermicompostaje y es la lombriz la que se encarga de ‘comerse’ los residuos orgánicos y transformarlos en abono – humus de lombriz – que puede ser utilizado en los campos de golf, jardines… Este abono es rico en nutrientes y microorganismos beneficiosos capaces incluso de desplazar a otros microorganismos patógenos que dañan la flora existente.

Tratamiento ecológico de los residuos orgánicos

El proceso, desde que añadimos los residuos orgánicos hasta que se convierten en abono, dura unos dos meses, y el objetivo es implantarlo como una fase más de la depuración de las aguas.

En cuanto a la instalación, se trata de una superficie impermeabilizada, con una balsa de recogida de lixiviados, que estaría anexa a la depuradora. En dicha superficie existirían dos zonas diferenciadas: la zona donde ‘trabajan’ las lombrices para crear el abono, y la zona donde se vierten los residuos sobrantes, que se estabiliza con cal.