Qué es y para qué sirve una prueba de esfuerzo

Qué es y para qué sirve una prueba de esfuerzo

La prueba de esfuerzo es uno de los servicios más demandados en el Centro de Investigación y Alto Rendimiento (CIARD) de La Manga Club. Se utiliza para evaluar la condición física de cualquier persona, sea deportista profesional o amateur. En el CIARD, además, se adapta a las necesidades de cada deporte.

La Manga Club, 29 de junio 2015. Una prueba de esfuerzo es un análisis que permite medir la condición física de cualquier persona a nivel cardiovascular y pulmonar. Existen dos tipos de pruebas de esfuerzo: lo que se conoce como ergometría (prueba de esfuerzo como tal) que tiene un carácter más diagnóstico, y la ergoespirometría, que es el que nos permite conocer el nivel físico de la persona.

Aunque existen distintos protocolos, el más común es el test progresivo en tapiz (cinta) o cicloergometro (bicicleta estática), que es el que vemos en esta imagen. El deportista empieza a una intensidad o velocidad baja, que se va incrementando cada minuto hasta el agotamiento. Esta prueba no debe superar los 15 minutos.  

     

Junto con el análisis de gases, se monitorizada la actividad cardiaca con un electrocardiograma (ECG), para poder analizar el comportamiento de la frecuencia cardiaca, y el consumo de oxígeno y dióxido de carbono durante toda la prueba.

 

Uno de los principales objetivos de la prueba de esfuerzo es descartar posibles problemas que limiten la actividad física y el ejercicio diario. En el CIARD contamos con especialistas en cardiología y medicina del deporte que analizan los resultados de la prueba de esfuerzo y del ECG.

¿Cómo se realiza esta prueba en el CIARD?

La coordinadora del CIARD, Asunción Martínez, nos comenta cómo se realiza esta prueba y sus fases. "Primero el cardiólogo realiza un ECG en reposo, y después se realiza la prueba en tapiz o cicloergómetro, adecuando la intensidad y velocidad de trabajo en función de las características de los deportistas". Al finalizar la prueba, se obtiene información relacionada con el estado de salud a nivel cardiológico. Cuando la prueba se realiza con análisis de gases, se obtienen también la siguiente información:

VO2 max (consumo de oxígeno máximo, que permite conocer el nivel de rendimiento aeróbico del deportista)

Frecuencia cardiaca máxima

Umbral ventilatorio 1 (VT1)

Umbral ventilatorio 2 (VT2)

La prueba de esfuerzo permite conocer las pulsaciones y velocidad en cada una de las zonas (definidas antes según los umbrales VT1 y VT2). "Esto facilita el establecimiento de las intensidades en cada uno de los entrenamientos”, explica la doctora Martínez. 

¿Estos valores son iguales para todos los deportistas?

Como nos aclara la coordinadora del CIARD, Asunción Martínez, "el valor de consumo de oxígeno es particular de cada deportista, y depende en mayor medida del deporte practicado y del género". Es decir: los hombres muestran valores de consumo de oxígeno superiores a los obtenidos en mujeres, porque está relacionado con la cantidad de músculo, que suele ser mayor en el caso de los hombres. Por ejemplo, los valores de consumo de oxígeno suelen ser mayores en pruebas realizadas en carrera (tapiz) que las realizadas en cicloergómetro (bicicleta) porque la musculatura implicada es mayor en carrera que en bici. "Por lo tanto - continúa la doctora Martínez - si una misma persona realiza la prueba de las dos formas, el valor de VO2 será mayor corriendo que en bicicleta, así que este valor no sirve para comparar un ciclista con un corredor."

Siempre se ha dicho que los atletas de fondo, remo, ciclistas y sobre todo los de esquí de fondo, son los que presentan los valores más altos de consumo de oxígeno. Miguel Indurain cruzó el umbral de la leyenda en 1994, cuando con 30 años batió el récord de la hora y consiguió su cuarto Tour de Francia. En su prueba de esfuerzo mostró un valor de 79 ml/min/kg, muy por encima de los datos de otros deportistas. 

Los especialistas del CIARD nos comentan que, por ejemplo, una persona que quiera empezar a hacer actividad física sin experiencia previa, no hace falta que se haga una prueba de esfuerzo completa (con análisis de gases incluido), aunque es altamente recomendable un reconocimiento médico, ya que va a someter a su corazón a un mayor trabajo del habitual y va a modificar su estilo de vida. Dicho reconocimiento debería incluir la prueba de esfuerzo con ECG, para descartar posibles problemas que puedan surgir cuando se comience la actividad.

“Para los que hacen deporte con mayor asiduidad” explica Asunción Martínez, "con objetivos de mejora del rendimiento, preparación de una carrera de hasta 10 km, triatlón, maratón, media maratón... la prueba de esfuerzo es de inmenso valor, ya que permite descartar patologías, y adecuar los entrenamientos de una forma mucho más eficaz".